Palabras: Pequeña ….
No soy de muchas palabras, pero contigo nunca han hecho falta.
Eres lo más importante en mi vida. Siempre te he dado lo mejor que he podido… , porque mi amor por ti no tiene medida.
Hoy, en el día de tu boda, te veo convertida en una mujer buena, noble y llena de fe. Y al ver al hombre que elegiste, entiendo que tu corazón supo reconocer a alguien digno de ti.
Dios ha sido siempre el pilar de tu vida, y eso me da una paz profunda… porque sé que su mano guía cada paso que das y también este nuevo camino que hoy comienzas.
Me da tranquilidad saber que no caminas sola, que vas de la mano de alguien que comparte tus valores y tu fe.
Te fuiste muy joven… y aunque sé que ya no volverás a casa como antes, hoy estás formando la tuya, bajo la bendición de Dios, y eso me llena de orgullo.
Y aunque no lo diga todos los días, quiero que nunca lo olvides:
Te amo profundamente… y le pido a Dios que te cuide, te acompañe y te bendiga, hoy y siempre, y yo estaré contigo más allá de la distancia, del tiempo y de la vida misma.
Tu Mamá .
Doris Marmolejo .